Destino Dos Equis Mérida: La electrónica reinventa la Hacienda Susulá

Una inmersión 360° que redefinió la fiesta exclusiva con The Blaze, Ovy on the Drums y una atmósfera lejos de las multitudes.

Mérida no es ajena a la buena fiesta, pero lo ocurrido este 17 de diciembre en la Hacienda Susulá marcó una diferencia clara en cómo consumimos música en vivo. Alejándose del formato masivo y a veces impersonal de los grandes festivales, Destino Dos Equis aterrizó en Yucatán con una premisa distinta: la curaduría por encima de la cantidad.

El evento se planteó desde el inicio como una experiencia “boutique”. No se trataba solo de ver a un DJ a 500 metros de distancia, sino de compartir un espacio diseñado para la cercanía. La arquitectura histórica de la hacienda sirvió de lienzo para una producción inmersiva 360°, donde las luces y los visuales no eran un adorno, sino parte de la narrativa de la noche.

Cartel oficial del lineup de Destino Dos Equis Mérida para el 6 de diciembre de 2025 en Hacienda Susulá, listando a The Blaze, Ovy on the Drums, Neil Frances y más.

Susulá bajo un formato inmersivo

La distribución del espacio fue clave para entender la vibra de la noche. Al dividir las zonas en experiencias como VIP, Side Stage y Cabannas, se rompió la barrera tradicional entre el artista y el público. Este diseño fomentó una convivencia más orgánica, eliminando el estrés de las multitudes apretadas para dar paso a un flujo natural entre la música y la socialización.

La apuesta fue clara: crear un entorno donde el estilo y la comodidad fueran tan importantes como el lineup. La Hacienda Susulá dejó de ser un simple recinto para convertirse en un ecosistema visual que envolvía a los asistentes, permitiendo que la energía fluyera sin interrupciones.

De los beats latinos a la hipnosis visual

La selección musical fue un viaje de menos a más, diseñado para controlar el mood de la audiencia. La noche arrancó con el toque latino de Victor Cárdenas, preparando el terreno para la sofisticación alternativa del DJ set de Neil Frances.

Sin embargo, los puntos de inflexión llegaron con la variedad de géneros. Ovy on the Drums entendió perfectamente la tarea, elevando los BPM y la energía física de los asistentes. El contraste llegó con The Blaze; el dúo francés aportó esa dosis de electrónica emocional y visuales cinematográficos que los caracteriza, creando el momento hipnótico de la velada. Finalmente, Karlo tuvo la responsabilidad de cerrar, manteniendo la vibra alta cuando nadie quería que la noche terminara.

Una nueva ruta para la música en vivo

Destino Dos Equis Mérida confirma una tendencia creciente: el público busca experiencias más íntimas y curadas. Más allá del hype, la noche en Susulá demostró que cuando se alinean un buen venue, una producción detallista y un cartel coherente, se crean momentos de conexión real que son difíciles de replicar en estadios gigantes.